Artículo

Visión artificial: qué es y ejemplos cotidianos [guía fácil]

29/10/2021

Visión artificial: qué es y ejemplos cotidianos [guía fácil]

La visión artificial parece una tecnología digna de películas de ciencia ficción y, sin embargo, nos rodea en nuestro día a día más cotidiano. Te beneficias de ella cada vez que…

La visión artificial parece una tecnología digna de películas de ciencia ficción y, sin embargo, nos rodea en nuestro día a día más cotidiano. Te beneficias de ella cada vez que grabas un vídeo en Instagram con un filtro que te difumina las ojeras, o cuando sales de un parking sin introducir el ticket porque la barrera se eleva a tu paso.

¿Qué es la visión artificial?

Es una subcategoría de la inteligencia artificial que se centra en desarrollar técnicas que ayuden a las máquinas a comprender lo que ven y actuar en consecuencia. Funciona de forma semejante a un cuerpo humano: una cámara actúa como ojo, un software como cerebro y un mecanismo como brazo. Por eso, cuando tu coche se aproxima a la barrera de un parking, una cámara lee la matrícula, el software comprueba que has pagado y la barrera se levanta.

La visión artificial dio sus primeros pasos en los años 50, pero fue en la década de 1970 cuando empezó a ayudarnos de verdad, consiguiendo que un ordenador "leyera" un texto y lo convirtiera en narración oral. Hasta hace poco funcionaba de forma limitada; ha sido en la última década cuando se ha producido el gran boom, con avances en óptica que han elevado la precisión de identificación del 50% al 99%, hasta superar a los humanos detectando y clasificando objetos.

¿Cómo funciona la visión artificial?

Es una disciplina de Machine Learning ya ampliamente implantada en las empresas, porque reduce cargas de trabajo y aumenta el control sobre las tareas. En la industria manufacturera, las fábricas la utilizan para identificar defectos de producción en tiempo real. Imagina una bodega: entre el llenado y el sellado de cada botella se instala un sistema de visión artificial. Cada botella activa un sensor al salir de la llenadora, una iluminación se enciende, una cámara dispara una fotografía y un software analiza la imagen para decidir si el llenado es correcto; si lo es, sigue el proceso y se encorcha; si no, la botella se desvía automáticamente y se avisa al operario. Unos "ojos extra" que velan por que todo salga bien, y que pueden encadenarse a lo largo de todo el proceso de fabricación.

Ejemplos actuales de visión artificial

Ya forma parte de nuestra realidad en multitud de aplicaciones: los filtros de reconocimiento facial de Instagram, Snapchat o TikTok; la digitalización de las cartas de restaurantes con códigos QR; el escaneo de etiquetas en retail para comprobar stock; el "ojo de halcón" que sigue la trayectoria de la pelota en el tenis o el fútbol; apps como Google Lens que convierten apuntes a mano en documentos editables; o la clasificación de alimentos por tamaño, forma y tonalidad en la industria alimentaria.

Aplicaciones futuras

En los próximos años la visión artificial seguirá mejorando nuestra vida: en la conducción autónoma, interpretando la información de forma más profunda (si una pelota rueda frente al coche, sabrá que debe frenar porque detrás probablemente venga un niño); en las ciudades inteligentes, controlando las plazas de aparcamiento disponibles en tiempo real; y en el turismo, donde la unión con la realidad aumentada permitirá ver sobreimpresa la historia de un edificio con solo mirarlo a través del smartphone.

Ventajas de la visión artificial

Aplicada a los sistemas productivos, sus tres ventajas principales son procesos más rápidos y sencillos, las tareas monótonas se ejecutan a mayor ritmo y los operarios se centran en lo de mayor valor, mejores productos, un sistema bien entrenado es casi infalible, acorta plazos y eleva la calidad, y reducción de costes, porque no hay que gastar dinero en arreglar errores que sencillamente no se producen.

La visión artificial ya está permitiendo a muchas empresas dejar de preocuparse por sus procesos y centrarse en lo que realmente importa: crecer. En Neurafy nos encargamos de todo, de 0 a 100: consultoría, diseño, creación e implementación. Descubre el poder de contar con unos ojos extra infalibles.

¿Tienes un proyecto en mente?

Hablemos