Inteligencia artificial que resuelve
Lo primero es ver dónde la IA te da ventaja de verdad, sea predecir, clasificar o automatizar, y meterla dentro de tu producto o tu proceso con un resultado que se pueda medir. Sin humo y sin proyectos que no acaban nunca.
La IA no es la meta. Resolver tu problema, sí.
Hoy casi todo el mundo quiere hacer algo con inteligencia artificial. Y ahí está la trampa: mal enfocada, la IA se convierte en un agujero por el que se va el presupuesto. Meses de experimentos, un modelo precioso dentro de un cuaderno y cero impacto en el negocio. El reto nunca es la tecnología, es acertar dónde aplicarla.
Lo que cambia las cosas no suele ser el modelo más sofisticado, sino haber elegido bien el problema. Una predicción que evita parar la planta. Una clasificación que ahorra horas de revisión. Una tarea pesada que tu equipo deja de arrastrar. IA con un retorno que puedes señalar con el dedo.
Por eso empezamos por el problema y no por el algoritmo. Miramos si la IA aporta o no, ordenamos los datos y llevamos el modelo a producción. Y cuando hay que decidir en el momento, lo metemos en el propio dispositivo. IA aplicada, integrada y que se puede medir.
IA que entra en tu producto, no en un PowerPoint
Del dato al modelo funcionando en producción. Estas son las capacidades que ponemos a trabajar.
Modelos a medida
Los entrenamos para tu caso, con tus datos y tus métricas. Las soluciones de catálogo casi nunca encajan del todo.
Edge AI
La inteligencia corre en el propio dispositivo: responde antes, no necesita conexión y el dato no sale de ahí.
Predicción
Anticipamos una avería, un pico de demanda o un comportamiento para que reacciones antes de que pase.
Visión y reconocimiento
Cámaras que inspeccionan, cuentan y reconocen a una velocidad que una persona no aguanta todo el turno.
Automatización inteligente
Le quitamos a tu equipo lo repetitivo de encima para que dedique las horas a lo que pide cabeza.
Integración y MLOps
Lo ponemos en producción y lo cuidamos después: vigilado, actualizado y reentrenado cuando la realidad cambia.
Un método que evita el proyecto de IA eterno
Cinco pasos para ir de la idea al modelo funcionando, midiendo el riesgo en cada uno.
El caso
Qué problema es, cuánto vale resolverlo y cómo sabremos que ha funcionado.
Los datos
Vemos qué tienes, en qué estado está y qué falta por capturar.
Una prueba
Validamos la idea con un piloto pequeño antes de gastar de más.
Producción
Lo integramos en tu producto o proceso, en la nube o en el borde.
Seguimiento
Lo vigilamos y lo vamos afinando según aparecen casos nuevos.
IA con los pies en el suelo y la mirada en el negocio
La diferencia entre un experimento y un producto está casi siempre en la integración. Meter un modelo en un dispositivo con poca memoria, enchufarlo a los sistemas que ya tienes y que siga funcionando cuando la realidad cambia es la parte que de verdad cuesta. Y es justo la que solemos resolver bien.
Como también hacemos el hardware y el software, podemos llevar la inteligencia hasta el último rincón: una cámara que revisa en la línea, un sensor que avisa antes de que algo falle, un asistente que entiende lo que le pides. Trabajamos desde Barcelona, Madrid, London y Los Angeles.
Vamos al retorno
Elegimos casos que mueven un número, no demos para enseñar.
Del dato al dispositivo
Hardware y software propios, así que la IA llega hasta el borde.
Privacidad de salida
Con Edge AI el dato se procesa donde nace y no se pasea por ahí.
No te dejamos solo
El modelo no es un entregable que se abandona. Lo mantenemos.
IA para cada sector
La IA cambia de cara según el sector, pero la forma de aplicarla con cabeza es la misma en todos.
Lo que más nos preguntan
¿Necesito muchos datos para empezar con IA?
No siempre, depende del problema. Lo primero es ver qué datos generas ya: unas veces basta con eso y otras hay que empezar a capturarlos bien. Te lo decimos pronto, sin marear.
¿Qué es eso del Edge AI y cuándo me conviene?
Es ejecutar el modelo en el propio aparato en vez de en la nube. Compensa cuando necesitas una respuesta inmediata, cuando la conexión no es fiable o cuando manejas datos que prefieres no mover de sitio.
¿Cómo sé si la IA va a aportarme algo?
Con una fase corta de viabilidad. Acotamos el caso, estimamos el retorno y lo probamos con un piloto antes de invertir a fondo. Así sales de dudas en semanas, no en meses.
¿Esto va a sustituir a mi equipo?
No es la idea. La usamos para quitar de en medio lo repetitivo y para dar a tu gente mejores datos con los que decidir. Las personas a lo que aportan; la máquina, a lo aburrido.
¿Podéis meterla en un producto que ya tengo?
Sí. La conectamos con tus sistemas o la integramos en tu propio hardware, algo que no todo el mundo puede ofrecer porque hacemos también la electrónica.
¿Cuánto tarda un proyecto así?
La viabilidad, semanas. La puesta en producción ya depende del alcance. Vamos por etapas para que veas resultados pronto y para no caer en el proyecto que se eterniza.
¿Y cuando la realidad cambia y el modelo se queda viejo?
Lo reentrenamos. Un modelo necesita mantenimiento como cualquier cosa que esté en marcha, y de eso nos encargamos nosotros.
¿Dónde te puede ayudar la IA?
Cuéntanos tu reto y te diremos con franqueza si la inteligencia artificial te aporta, cómo la aplicaríamos y qué puedes esperar a cambio. Te respondemos rápido.